El suelo es mucho más que esa superficie sobre la que nos movemos y edificamos todo tipo de construcciones. Del suelo nacen las plantas y árboles que no solo llenan el paisaje, sino de los que también obtenemos diferentes alimentos.
El suelo es asimismo un filtro por el que el agua se introduce hasta los manantiales de ríos y acuíferos que explotamos mediante pozos. Por lo tanto, contamos con sus beneficios tanto visibles como escondidos a la vista.
La conservación del suelo es muy importante para la supervivencia de todos, pero a menudo la explotación descontrolada y la contaminación en sus diversas formas pueden dar lugar a fenómenos peligrosos. La desertificación es uno de los graves resultados de no cuidar adecuadamente del suelo.
En nuestra Mesa de actualidad hablamos de la importancia de la conservación del suelo.
